Amilpies | Portugal ULMADVENTURE
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Portugal ULMADVENTURE

Portugal 

 

Aunque habíamos previsto con mucha antelación un viaje a Francia en Septiembre, la meteo no quiso que cruzáramos al país de nuestros vecinos del norte y la previsión era de fuertes vientos de norte de más de 80 km/hora, así que tras debatirlo entre todos, optamos por cambiar de destino, ya que aplazar el viaje no era factible al tener ya todo el mundo las vacaciones reservadas para esa semana. Un total de 10 aeronaves y 19 personas, nos concentramos en Torremocha de Jiloca el 11 de septiembre, fecha por desgracia muy aeronáutica, y tras ver las opciones y consultar la mto por décima vez en el día, decidimos partir al día siguiente hacia el NW.

Tras hacer una pequeña ruta para ver los peculiares castillos de la zona, hicimos la primera parada en Sigüenza, Guadalajara, donde, a pesar de haberle avisado esa misma mañana, nos recibió nuestro buen amigo Javier Gálvez, quien nos ayudó con el repostaje de los aviones con menos autonomía.

Tras almorzar los restos de jamón y regañaos del día anterior, proseguimos hacia Villamarco, León, en un largo y movido viaje con viento en cara. Menos mal que al llegar nos esperaba Carlos para repostar las máquinas, siempre la primera tarea al aterrizar y Paquita con una buena paella! Luego siesta y charla sobre el vuelo de montaña y técnicas a poner en marcha los días siguientes.

El viernes el plan era ir a Villaframil-Ribadeo para comer en el restaurante El Fogaril y acabar el día en Fervenza, pero las nubes y el fuerte viento nos los impidieron, así que tuvimos que cambiar de ruta, lamentando mucho no poder llegar a ambos sitios, donde todo estaba preparado para recibirnos.

Sin embargo, como suele decirse, no hay mal que por bien no venga, ya que descubrimos el campo de vuelo de Monforte de Lemos, en Ourense, un campo bastante nuevo, con una buena pista, de unos 500 metros y otra más corta cruzada. Allí nos recibió Alfonso y con la ayuda de varios taxis, nos trasladamos al centro del pueblo, a comer pulpo con cachelos! Por la tarde un precioso vuelo siguiendo el curso del Miño nos llevó hasta Cerval, ya en Portugal, campo con gran tradición aeronáutica, situado junto a la ría del Miño. Los paisajes de la zona son de una gran belleza, tanta agua y tanto verde.. no es los que estamos acostumbrados los pilotos de interior…

Para entrar en Portugal es necesario hacer un plan de vuelo, lo recomendable si llegas por la zona norte, es hacerlo directamente con el Aro Oporto (teléfono +351.229408024), ya que no ponen ningún problema, son muy amables, es posible hacer un plan de vuelo para todo el grupo y de esta manera basta con que notifique una sola aeronave del grupo y un solo transponder.

Personalmente me encanta volar en Portugal, los paisajes son preciosos, especialmente por línea de costa, ya que las playas son muy diferentes a las españolas, largas playas de arena, rodeadas de vegetación muy verde, sin apenas gente, ni edificios, ni carreteras cercanas a veces. La comida es excepcional y los precios asequibles… salvo el de la gasolina, que todavía es más cara que en España.

Pero lo mejor es el trato que dispensan los portugueses en todos los aeródromos y campos de vuelo. Qué gente tan amable! Y siempre dispuesta ayudar con una sonrisa. Por ejemplo en Cerval, Manuel, Loreto y Paolo nos recibieron con los brazos abiertos y nos ayudaron con el repostaje, la intendencia y el traslado al restaurante y hoteles… así da gusto viajar!

Al día siguiente, también con plan de vuelo para poder seguir la ruta que queríamos, a 500 pies y por línea de costa, fuimos de Cerval a Santa Cruz, un aeródromo al norte de Lisboa, situado junto al mar.

De nuevo en el aeródromo sólo encontramos amabilidad y todo lo que desearía cualquier piloto: buenas instalaciones, buena pista, bar y comida en el aeródromo, pueblo costero a 5 minutos a pie, con una playa preciosa, aunque con el agua helada del atlántico y varios restaurantes y hoteles.

Pero además nos esperaba una sorpresa, el Festival de Sapateira, del 7 de septiembre al 7 de octubre. En varios restaurantes adheridos, el menú y el precio era el mismo: Bueyes de mar a discreción a 15,50.-€ por persona. No os lo perdáis al año que viene y apuntar la fecha en vuestras agendas. Además en este aeródromo, amenazado de cierre, están encantados de recibir visitantes para justificar su actividad. Definitivamente, este es el Castellón portugués…

El sábado 15 de septiembre, aunque bastante resacosos debido a la animada vida nocturna del lugar, continuamos nuestro viaje hacia Mérida. Otro plan de vuelo para cruzar la frontera, que siempre es lo correcto y no cuesta nada, aunque los fines de semana no está activa la zona de la base militar de Badajoz.

Mérida es el destino perfecto para pasar un fin de semana cultural, ya que cuenta con un gran número de monumentos que mantienen viva la historia acontecida, destacando el legado romano: teatro, anfiteatro, circo, acueducto, puente romano, termas o el pantano de Proserpina, que abastecía de agua a la ciudad y que hoy se ha convertido en lugar de recreo de la ciudad, contando con varios chiringuitos, perfectos para comer o tapear y refrescarse con un baño o darse un agradable paseo.

Precisamente junto a este pantano, se encuentra el joven campo de vuelo del Aeroclub de Mérida, con una pista asfaltada de 700 metros. El presidente del club, Luis Lechón, nuestro amigo Alejandro Zapata y varios socios más del club, hicieron de improvisados taxis para acercarnos a comer y ayudaron con el repostaje. Podéis encontrar más información en la página web del club, www.aeroclubdemerida.com

Por la tarde, pusimos rumbo a Camarenilla, Toledo. Los 37º C pusieron a prueba la refrigeración de nuestras aeronaves y algunos tuvimos que practicar el vuelo de ladera para ganar altura sin sobrecalentar el motor y poder cruzar la sierra de Guadalupe.

Al llegar, repostaje como siempre y a disfrutar de la cena que nos ha preparado Miguel y fin de viaje, al día siguiente cada uno a su casa…. Marta, Carles y Luis hacia Cataluña, Sergi y Sergio a Mallorca, algunos a Villanueva, Torremocha y Juanjo y Anamar tuvieron que hacer un aterrizaje de emergencia por rotura del tubo de escape de camino a Tudela, pero consiguieron llegar a casa al día siguiente.

La verdad es que todos lo hemos pasado fenomenal, hemos estrechado nuestra amistad, hemos aprendido un poco más y hemos reforzado nuestros puntos débiles como pilotos.
Antes de hacer un viaje, consultar la ficha de cada campo de vuelo con carácter previo para evitar sobrevolar zonas prohibidas, pueblos o vecinos en contra de la aviación que buscarán cualquier error como argumento para hacer la vida imposible o incluso intentar cerrar un campo de vuelo. No tenemos que olvidar que conseguir que la población aprenda a respetar, amar y no temer la aviación es responsabilidad de todos nosotros como pilotos.

 

Date

octubre 27, 2012

Category

Blog